Terapia visual. Si lo necesito ¿por qué no lo sé?

Si de verdad lo necesito ¿por qué no lo sabía?

En primer lugar empecemos dando una definición muy simplista de que es la terapia visual.

La terapia visual consiste en un programa de ejercicios especialmente diseñado para  cada persona que mediante una serie de ejercicios permiten aumentar y automatizar diferentes capacidades relacionadas con la función del sistema visual, mejorando así nuestro rendimiento visual. Mediante esta serie de ejercicios se generan nuevas conexiones neurológicas que permiten a nuestros ojos funcionar mejor.

En otro post (Terapia visual) ya hemos hablado de la terapia visual, signos y síntomas que nos pueden hacer sospechar de la existencia de un problema y para quién está indicada, o más bien, quién  no debería dejar de valorarlo como una opción muy interesante.

Pero ¿por qué puedo necesitarlo, si yo veo bien y no me noto nada?

Hay muchas disfunciones visuales que no afectan a nuestra agudeza visual “cantidad de visión”, es decir, puedes tener una vista muy buena, un 100% y sin embargo que tu visión “funcionamiento y rendimiento” no sea todo lo buena que podría ser. Esto sucede porque en muchas ocasiones determinadas molestias o dificultades las asumimos como algo normal, “bueno esto es normal, ¿no?, le pasa a todo el mundo” y aunque te parezca normal no tiene porque serlo, pero te has acostumbrado a vivir con ello y por tanto ya es normal para ti.

¿Te has planteado a que distancia puedes mirar un objeto cercano sin llegar a verlo doble? La distancia correcta sería por lo menos a 10 cm de tus ojos.

¿Cuando miras de cerca realmente estás cómodo/a a la distancia a la que sueles leer, trabajar con el ordenador, ver el móvil, etc? ¿Cuánto tiempo aguantas de forma cómoda y relajada? Bueno es que cuando llevas “x” tiempo todo el mundo se cansa. ¿Seguro que todo el mundo se cansa?.

¿Cuando tienes que leer algo atentamente te es más fácil si marcas, sigues, o te ayudas un poco señalando la línea con el dedo para no perderte? ¿Necesitas leer en voz alta o por el contrario te molesta y necesitas estar “excesivamente concentrado?.

Bueno estas son solo algunas de las preguntas que te planteamos para hacerte pensar un poco, hay muchas más. Tener faltas de ortografía, confundir letras, saltarse palabras, problemas de concentración o para memorizar pueden enmascarar problemas de percepción y/o funcionamiento de nuestro sistema visual.

Cuando miramos de cerca, los ojos tienen que converger y enfocar para mantener una visión simple y nítida de forma confortable, además al leer necesitamos unos buenos movimientos de coordinación ocular fina. Cuando algo falla de forma importante es relativamente fácil darnos cuenta de que algo pasa. Pero cuando estas habilidades no fallan, sino que solo están reducidas, nos permiten hacer las cosas  aunque con mayor esfuerzo del normal, y disminuyen nuestro rendimiento. Vamos, nos cuesta más que a los demás, pero cómo podemos hacerlo lo consideramos normal, y aquí es precisamente donde la terapia o entrenamiento visual puede ayudarte a hacer que “bueno es normal” realmente sea normal.

¿Y si esto es así por qué el médico no me ha dicho nada?

He ido al médico del hospital y también de paga y nunca me han dicho nada.

El Oftalmólogo es un médico especialista en las enfermedades de los ojos, se dedica a tratarlas y asegurarse de que los ojos están sanos y ven correctamente, para ello recetan medicamentos y realizan cirugía. También coinciden con los ópticos-Optometrista en la refracción (graduación) y recetar lentes.

El Optico-Optometrista estudia, trata y compensa las disfunciones visuales mediante métodos no invasivos. Y también hay Optometristas que mediante estudios de postgrado se han especializado  en tratar distintas anomalías visuales y problemas de desarrollo visual y de percepción.

Cada profesional dentro de su campo tiene unos conocimientos muy amplios y además debe de estar actualizándolos continuamente, lo que requiere gran cantidad de tiempo y dedicación  y aunque hay tareas y colaboración interdisciplinar si no estás muy relacionado con profesionales que se dedican a ello lamentablemene existe un gran desconocimiento. Este es el motivo por el cual probablemente nunca antes te han detectado este tipo de disfunción, ni te han hablado de la terapia o entrenamiento visual.

Mientras que en países como Estados Unidos llevan muchos años por delante nuestro en este sentido, en España es algo “relativamente nuevo”, de hecho también se lleva muchos años haciéndolo, pero por un número de profesionales muy reducido y en algunos centros muy especializados,  por eso no es tan conocido.

¿Que ejercicios puedo hacer entonces?

No hay una batería de ejercicios que se te puedan recomendar, porque estos dependen  de la disfunción que se quiera tratar. Es más, es frecuente que haya ejercicios que a priori puedan ser el mismo y se realizan de diferente forma  en función de que queremos trabajar. Es necesario un plan individualizado para cada persona, prescrito y guiado por un óptico-optometrista.

¿Como sé si lo necesito?

Puedes acudir a tu optometrista especializado para que haga un estudio de tu sistema visual, no a “graduarte la vista” y tras valorar el funcionamiento y rendimiento de tu sistema te informará si existe algún problema.

También puedes beneficiarte del entrenamiento visual estando todo bien. Hay deportistas que realizan programas específicos de entrenamiento visual para mejorar su rendimiento deportivo mejorando sus habilidades visuales.

La terapia visual puede ayudarnos mejorando nuestro funcionamiento visual y por tanto mejorar nuestro rendimiento, académico, laboral, deportivo, etc.

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